El fin de semana
pasado fuimos a Suiza porque se me vencía de nuevo mi visa. El
viernes fuimos a Decathlon y luego a Carrefour para compramos una carpa
y 2 bolsas de dormir. Queríamos salir ese mismo día, pero
la tormenta amenazaba en el horizonte y decidimos salir el sábado.
El sábado,
por suerte, nos tocó un día espectacular, sin nubes, con
el cielo celeste y todas las montañas verdes en sus valles y
blancas en la cima.
Cruzamos a Suiza
(ubicada a 160 km de Torino) por el túnel del Gran
San
Bernardo cuyo símbolo es obviamente el famoso perro. Nos encontramos
con la Suiza que siempre te dibujan en todos lados: montañas
inmensas con nieve en la cima, vacas con campanitas, casitas de madera
muy bien decoradas y el típico suizo cara-redonda-rosada que
parece que se cae de bueno.
Fuimos hasta el
lago de Ginebra, pero los campings de ahí estaban llenos de casitas
rodantes que parecían permanecer allí durante todo el
año. El camping que elegimos estaba junto a un lindísimo
arroyito que parecía también sacado de un libro de cuentos.
Se encontraba en el pueblo de Vers l'Eglise, con una iglesia muy vieja
y muy linda rodeada de un montón de arboles. Espectacular. Fue
muy emocionante cuando nos subimos a las impactantes montañas
cerca de Col du Pillon.
El domingo subimos
hasta Creux de Champs (2:30 hs.). Durante la caminata había marcado
15 estaciones para hacer gimnasia, que nos dedicamos a poner en practica,
¡nos hacía falta!.Todo esto, para que a la vuelta, en la
frontera, tengamos que rogarle al policía italiano que me selle
el pasaporte porque se rehusaba a hacerlo. Finalmente lo hizo, pude
volver a casa y, lo mejor de todo, puedo estar 3 meses más en
Italia.