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Mis
días en España por
Mariana Cremona
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De Buenos Aires a Europa - Costa Romántica
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l fin de semana pasado
tuve un sábado cualquiera. Me pase la tarde tirada en la playa del pueblito
español de Hondarribia frente al mar Cantábrico mirando los acantilados
de la costa francesa mientras escuchaba Maná. La verdad, el típico sábado...
Me
gustó tanto todo lo que conocí. Primero me fui en autobús a Santander
que queda frente al mar Cantábrico. Es bárbaro poder meter tus patas en
esos mares que siempre miraste en el mapa pero que nunca te imaginas vas
a poder conocer. Ese día me caminé todo por la playa y los acantilados
de la zona.
Al
día siguiente visité un lugar increíble que se llama Santillana del mar.
Muchos la conocen como "la villa de las tres mentiras" ya que no es ni
santa, ni llana ni queda en el mar. Más bien es un pueblito perdido por
ahí que parece una villa suiza pero en Cantabria y que resultó tener a
2 km las famosas cuevas de Altamira. No sé si se acuerdan, vieron esas
cuevas que tienen como 14 mil años y que tienen unos dibujos sorprendentes
con bisontes y un par de pinturas rupestres. Yo les cuento como si las
hubiera podido ver pero lamentablemente hay que pedir permiso para entrar
con por lo menos un año de anticipación. Un poquito mucho, no? Por lo
menos yo no tengo planificada mi vida de acá a un año.
Ese
día por la tarde pasé por Bilbao que me quedaba de paso camino a San Sebastián.
Yo ya sabía que Bilbao no tiene demasiado para conocer excepto el famoso
Museo Guggenheim. Así que ahí estuve. Es un tanto extraño pero fue muy
interesante. Lo que no se puso nada interesante fue después de la visita
al museo cuando caminé dos horas bajola lluvia intentando encontrar un
lugar donde dormir. Eran como las nueve de la noche del viernes y yo seguía
dando vueltas. ¿Cómo me veían durmiendo en la calle? Estuve ahí nomás,
hasta que por suerte encontré una pensión!
El
sábado llegué a San Sebastián. Me encantó. Tiene una costanera lindísima
en una bahía increíble. Durante la tarde me fui a Hondarribia, un pueblito
que queda frente a las costas de Francia. Sin palabras...
Y
me reserve el domingo y lunes para recorrer Barcelona. Me gustó. Sinceramente
no me encantó como a otros, pero siempre creo que los lugares son mucho
lo que la gente percibe de ellos: dependen del clima en que los visites,
el ánimo o el cansancio, los gustos de cada uno, etc. En mi caso tuve
la mala idea de viajar durante toda la noche en autobús desde San Sebastián
a Barcelona y eso me mató. Llegué hecha bolsa. Vagaba por las calles
con un cansancio y un sueño terribles. Ya había viajado varias veces durante
la noche, obviamente para ahorrar gastos pero esta vez no me resultó.
Así que reconozco que eso influyó mucho en mi primer día en Barcelona.
También estuve en la playa y esta vez mis pies fueron a parar al Mediterráneo!
La verdad y para resumir: un viaje increíble!
Mariana Cremona
cremona2@sinectis.com.ar
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