Cuzco y su historia
Francisco Pizarro fundó en el Cuzco una
ciudad española luego de haber derrotado
y asesinado a Atahualpa, hijo del inca
Huayna Capac. Bajo su gobierno, el Imperio
Inca o "Tahuantinsuyo" (Reino de las Cuatro
Regiones) había llegado a su máximo esplendor,
extendiéndose desde el río Angasmayo en
Colombia hasta el río Maule al sur de
Santiago de Chile, con una amplitud similar
a la del Imperio Romano. Cuzco fue el
centro de gobierno del Imperio. Su nombre
significa "ombligo del mundo", centro
del universo. Machu Pichu era una ciudad
santa, un lugar de peregrinaje al que
todos los incas querían ir aunque fuera
una vez en la vida.
La Plaza de Armas
Al
llegar, resulta evidente que la Plaza
de Armas sigue siendo el corazón de la
ciudad. En sus orígenes se la llamaba
"Aucaypata" (Plaza de Guerra) y tenía
el doble de su tamaño actual. Es un lugar
para disfrutar, para observar a los lugareños
mezclarse con turistas de todos los rincones
del mundo, y charlar con un nuevo amigo
tomando café en el balcón de madera de
algún bar. También es una buena posibilidad
para conversar con gente de todo el mundo.
A simple vista, en la Plaza hay sólo dos
iglesias, pero en realidad son cuatro.
La Catedral fue construida en el siglo
XVII, en el sitio del palacio del inca
Wiracocha. La fachada y el interior son
de estilo renacentista. A la derecha,
está la iglesia El Triunfo, que data de
1536 y se encuentra edificada sobre los
cimientos del antiguo templo de Suntur
Wasi (Casa de Dios). Fue la primera iglesia
cristiana de Cuzco. Las puertas de la
catedral se abren hacia la Iglesia de
Jesús María (1733), que se encuentra a
su izquierda. La cuarta y última iglesia
de la Plaza es la Compañía de Jesús, que
data a fines del siglo XVII y fue construida
en el sitio del Palacio de la Serpiente
(Amaru Cancha), palacio del inca Huayna
Capac.
Iglesias y conventos
En
Cuzco hay una infinidad
de iglesias para visitar: la iglesia y
convento de la Merced (1536) y la iglesia
y convento de San Francisco, que se encuentran
en la plaza del mismo nombre; la iglesia
y convento de Santa Catalina y la iglesia
y convento de Santo Domingo, construida
en el siglo XVII sobre las paredes del
templo inca Korikancha (Templo del Sol).
Iglesia de San Blas
La
iglesia de San Blas es la parroquia más
antigua
de Cuzco. Tiene un magnífico púlpito tallado
en madera. Para llegar, la mejor manera
es subir por la calle del Triunfo, que
luego se transforma en la cuesta San Blas,
recorriendo el Barrio de los Artesanos.

Museos y monumentos
históricos
Además
de las iglesias, Cuzco tiene casonas coloniales
y museos imposibles de evitar si realmente
nos queremos empapar con los siglos de
historia y cultura que esta ciudad esconde
en cada rincón. El Palacio Arzobispal
es el actual Museo de Arte Religioso;
fue levantado sobre las bases del palacio
del Soberano Inca Roca. El Palacio del
Almirante es la sede del Museo Arqueológico,
que alberga gran variedad de hallazgos
de la zona del Cuzco. La Casa del Inca
Garcilaso de la Vega funciona en la actualidad
como sede del Museo Histórico Regional
y exhibe pinturas de la escuela cuzqueña
virreinal.
Casonas coloniales
La ciudad está poblada de casonas coloniales
que no hay que dejar de visitar si los
pies todavía aguantan y hay valor para
seguir subiendo y bajando las calles escalonadas,
que son uno de los distintivos de la ciudad.
Las más importantes son la Casa de los
Cuatro Bustos, la Casa Cabrera y la Casa
del Marqués de Picoaga.
Dónde dormir
En lo posible, es importante alojarse
cerca de la Plaza de Armas porque es la
zona más turística y concurrida y la más
segura para caminar de noche.
Consejo

Hay que tener en cuenta que la ciudad
padece de cortes de agua
frecuentemente y el agua caliente escasea.
La mejor manera de convivir con esto es
saber en qué horario hay agua caliente
en el hotel para organizar el día.
Hoteles
Cuzco tiene una inmensa variedad de hoteles.
El convento de San Antonio Abad fue restaurado
y transformado en el "Hotel Monasterio"
(El valor de la habitación doble oscila
entre US$150 y US$ 200. Calle Palacios
136 - Tel.: 5184 -240502). Es cinco estrellas
y uno de los más lindos de la ciudad.
Dos hoteles muy buenos y mucho más accesibles
para los bolsillos apretados son el Hostal
Carlos V (calle Tecsecocha 490 - tel.
223091, alrededor de US$ 50 la doble)
y el Hostal Imperial Palace (calle Tecsecocha
492 - tel. 223324, US$ 10 por persona
con baño privado y US$ 6 por persona con
baño compartido).
Dónde comer
Desde
una de las esquinas de la plaza sale la
Calle de los Procuradores, dicha calle
está invadida de "bolichitos" y tabernas
donde se puede comer un buen menú de entrada,
plato y postre por U$S 2 o U$S 3. La calle Procuradores
es La calle de los restaurantes y las
pizzerías. A partir de las siete de la
tarde, los mozos salen a la puerta y ofrecen
sus menús a los turistas. Un buen lugar
para comer es el Café Bagdad, ubicado
en la Plaza de Armas. Allí todas las noches
tocan diferentes grupos de música.
A la noche
En Cuzco las noches son largas y nunca
se descansa. Los bares y los boliches
están abiertos todos los días de la semana.
Generalmente se empieza tomando una cerveza
en algún bar como el Cross Keys Pub (
Portal Confiturías 23 - Plaza de Armas).
El Ethnic Café Bar (calle Tecsecocha 458)
tiene sillones y mesas bajas para jugar
a las cartas o a algún juego de mesa,
con mucha onda. Alrededor de las doce
de la noche la música empieza a sonar.
Entre las muchas opciones para ir a bailar
se encuentran Kamikaze (Plaza del Regocijo);
Mamá África (Plateros 135), el elegido
por los argentinos; y Excess (Calle Suecia
esquina Plaza).
Dónde comprar
Cuzco es un gran mercado: en todos sus
rincones se venden artesanías y ropa de
lana. Lo mejor es recorrer el Barrio de
los Artesanos en los alrededores de San
Blas y visitar los locales que abren a
la tardecita en la Plaza del Regocijo.
Si la idea es encontrar los precios más
baratos, hay que sumergirse en el inmenso
mercado de San Pedro. Un consejo: caminar
atento y no llevar mucha plata consigo.
Además, es recomendable llevar a mano
una fotocopia del pasaporte.

Las Ruinas
Opciones
y precios
Para
recorrer estas ruinas hay muchísimas opciones.
Se puede tomar una excursión a caballo
(5 horas por US$ 16) o en colectivo (US$
6) en cualquiera de las agencias de turismo
de la ciudad. El boleto en un colectivo
local hasta Tambomachay sale US$ 0,35
y se puede hacer el recorrido caminando
mientras se vuelve a Cuzco. Otra posibilidad
es tomar un taxi para tres o cuatro personas,
que cobran alrededor de US$ 15.
Importante
Llevar siempre una buen guía con la historia
y las explicaciones arqueológicas de los
diferentes lugares. No entender lo que
se está mirando puede t ransformar
una experiencia apasionante en algo aburrido
y sin sentido. Se puede comprar el pase
(US$ 10,5 para los estudiantes) que se
vende en la Catedral para poder entrar
a los principales sitios arqueológicos
y edificios históricos de la ciudad. Tiene
toda la información necesaria con las
direcciones, días y horarios de atención.
Los estudiantes tienen que llevar la tarjeta
ISIC porque es la única que se acepta.
Se obtienen buenos descuentos en entradas,
excursiones y en el Camino del Inca.
Sacsayhuamán
Desde
Sacsayhuamán (una de las ruinas más importantes
de Cuzco), a dos kilómetros de la ciudad,
se obtiene una de las mejores vistas panorámicas
de Cuzco. Es
impresionante observar las murallas formadas
por piedras gigantescas que encajan perfectamente
e intentar imaginarse los 30.000 hombres
que se necesitaron para construir esta
fortaleza durante 70 años. Recomiendo
especialmente subir a Sacsayhuamán al
atardecer para observar al sol esconderse
entre las montañas mientras el paisaje
se tiñe de rosa y los faroles se empiezan
a encender en toda la ciudad. Desde el
mirador de estas ruinas se puede ver a
Cuzco iluminada y observar la forma de
León que tiene la ciudad.
Las ruinas de Kenko
Avanzando un kilómetro más se llega a
las ruinas de Kenko. Se cree que fue un
adoratorio ya que en el centro hay un
gran bloque de piedra con forma de puma
además de pasajes, canales y escalinatas
con grabados de este animal.
Ruinas de Puca
Pucará y Tambomachay
A seis kilómetros de Cuzco se encuentran
las ruinas de Puca Pucará que fue un centro
administrativo y militar. Si se continúa
un kilómetro más aparecen las ruinas de
Tambomachay, conocidas como los Baños
del Inca, un lugar de culto al agua.
El
Valle Sagrado de los Incas
Almuerzo en Urubamaba
Al mediodía, la mejor opción para almorzar
es Urubamba y comer un menú en alguno
de los paradores al lado de la ruta. Después
de una siestita al sol, es deber continuar
hasta la fortaleza de Ollantaytambo, a
97 kilómetros de Cuzco y que funcionó
una vez como un Es una enorme fortificación
aterrazada que en sus orígenes fue sólo
una aldea pero en 1460 fue transformada
en fortaleza para proteger el camino del
Cuzco.
Chinchero cuando
cae el sol
Cuando empieza a caer la tarde y hay que
emprender la vuelta, es inevitable hacer
una parada en Chinchero, un pueblito a
28 kilómetros de Cuzco rodeado por los
nevados de Chicón. El mercado de la plaza
no tiene desperdicio ya que es uno de
los pocos lugares en los que todavía se
realiza el trueque.
Andahuaylillas

Andahuaylillas
está al sur de la ciudad, a 39 kilómetros.
A pesar de
que es visitada por muy pocos turistas,
vale la pena acercarse a este pueblito encantador
para conocer su Iglesia. Data del Siglo
XVI y tiene un gran portón de madera cuya
simpleza hace inimaginable la riqueza de
su interior, con altares dorados, murales,
cuadros y techos policromos. La mejor manera
de llegar es tomarse un colectivo de línea
en la estación de Cuzco que vaya a Urcos
y bajarse en la ruta en la entrada de Andahuaylillas.
El viaje dura treinta minutos y el pasaje
sale US$0.50.
Rumbo a
Machu Picchu
El Camino del Inca
Volver sobre los pasos de los incas, observar
el amanecer sobre Machu Picchu desde la
Puerta del Sol, admirar las ruinas de
antiguas ciudades escondidas en medio
de las montañas, cansarse, mojarse, divertirse
y hacer
nuevos amigos son sólo algunas de las
experiencias que están esperando a los
que se atrevan a caminar durante cuatro
días y tres noches, los 48 kilómetros
que unen Qorywayrachina, a 88 kilómetros
de Cuzco, con Machu Picchu, la ciudad
perdida de los Incas. La ciudadela fue
descubierta en 1911 por el norteamericano
Hiram Bingham, profesor de la Universidad
de Yale que se encontraba allí buscando
la ciudad perdida de Vilcabamba, última
morada de los Incas.
Cuándo ir
La mejor época para recorrer la zona es
durante la temporada seca, de abril a
octubre. Los días son cálidos y soleados
pero las noches suelen ser muy frías.
De noviembre a marzo es la temporada de
lluvias, el clima se vuelve muy inestable
y hay tormentas fuertes pero eso no impide
que se pueda disfrutar. Hay que tener
en cuenta que en la temporada alta (de
junio a agosto) los precios llegan a duplicarse
y hay una mayor demanda de hoteles.
Excursiones
Las excursiones organizadas para hacer
el Camino del Inca en cuatro días cuestan
entre US$ 45 y US$90 según la agencia
en la que se la contrate. Las diferencias
se notan en la calidad de las carpas,
de las bolsas de dormir y en la comida.
Dos buenas agencias son SAS Travel, Portal
de Panes 143, y Top Vacations en Portal
Confituría 265; las dos quedan en la Plaza
de Armas.
Recorridos: 4 días
y 3 noches
El trayecto comienza cuando se cruza el
Río Urubamba y por un sendero ascendente
se va penetrando en la espesura de la
selva alta. El
camino se realiza a un promedio de 3000
metros de altura. El segundo día es el
más duro, se ascienden 1000 metros hasta
el paso de Warmiwañusca (India Muerta),
a 4200 metros de altura para luego descender
hasta el río Pakaymayu, en un extenso
valle. El tercer día se pasa por tres
sitios arqueológicos muy bien conservados,
la ciudadela de Sayacmarca, el asentamiento
de Puyupatamarca y finalmente se llega
a Wiñay Wayna, donde se pasa la última
noche. Al día siguiente se amanece a las
cuatro de la mañana para llegar a Machu
Picchu antes de que se llene de gente.
Se recorren 8 kilómetros por la selva
hasta llegar al IntiPunku o Puerta del
Sol.
Consejos para disfrutar
del Camino del Inca
Para no tener ningún inconveniente hay que
tener en cuenta:
Llevar bolsas de plástico para guardar
la ropa sucia o mojada.
Comprar chocolates para recargar energías
en el camino hasta que se llega al campamento.
Comprar hojas de coca para el mal de
altura y pastillas potabilizadoras de
agua.
Tener siempre a mano un buen botiquín
con los remedios que uno está acostumbrado
a tomar por si se enferma o se siente
mal.
No olvidarse de la linterna porque a
la noche no hay nada de luz ya que está
prohibido hacer fuego.
Caminar al propio ritmo y no exigirle
al cuerpo más de lo que puede dar. No
hay que olvidarse que se anda a un promedio
de 3000 metros de altura y el oxígeno
escasea.
Llevar una toalla y ropa para todos
los días. Lo peor que a uno le puede
pasar es estar mojado y no tener ropa
para cambiarse.
2 días
Para los que no quieren o no pueden
dedicar tantos días pero igual sueñan
con vivir la experiencia de llegar a
Machu Picchu caminando, existe un camino
de dos días, que es más suave que el
de cuatro.
En tren
La otra manera de llegar es tomarse
el tren que va de Cuzco hasta Aguas
Calientes (pueblo ubicado a 30 minutos
de la ciudadela) y volver en el mismo
día. El pasaje cuesta entre US$ 21 y
US$ 55 según la clase en la que se viaje
y tarda cuatro horas.
En Machu Picchu:
Dónde dormir
Si
se quiere conocer Machu Picchu a fondo
hay que dedicarle dos días y dormir en
el pueblo de Aguas Calientes o en el Hotel
Machu Picchu Santuario (US$250 la habitación
doble).
Cuando se deja Cuzco, siempre queda una
sensación de que los días no alcanzaron
para absorber la riqueza y la magia que
pueblan el lugar, para llegar a desvelar
aunque sea un poco del misterio que lo
inunda y que envuelve a una cultura que
todavía no se llegó a descifrar. Pero
siempre se puede volver y caminar de vuelta
por las mismas calles, admirarse ante
la inmensidad de las murallas de Sacsayhuamán
y disfrutar del Cuzco otra vez, redescubrirlo
como si nunca se lo hubiera visitado.
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San Marco Editora S.A.
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