Dos
Fuertes históricos son testigos de la importancia
estratégica de St. Maarten. Fuerte Amsterdam,
construido en 1631 en la península entre
Great Bay y Little Bay, fue
el primer establecimiento militar holandés
en el Caribe. Hoy en día, Philipsburg
combina su legado histórico con entretenimientos
modernos. Su cercanía con el mar se ha convertido
en parada popular de cruceros, y los cafés,
restaurantes y clubes nocturnos invitan
a seguir con la diversión después de que
el sol haya abandonado las playas.
Al
llegar al puerto, uno se encuentra con infinidad
de puestos de ropa y artesanías, donde los
artesanos regatearán los precios hasta encontrar
uno que convenga a ambos. Sin excepción
alguna se debe intentar una rebaja de precios,
no importa que tan barato parezca, siempre
se puede bajar un poco más.
Por
su parte, los locales de electrónica, ofrecen
precios mucho más bajos que en ciudades
como Miami. La isla está exenta de impuestos,
por lo que cámaras, filmadoras, videojuegos
y perfumes, entre otros, se convierten en
una compra muy conveniente. Y así, la isla
de St. Maarten se convierte en el paraíso
de los compradores.
Marigot
Marigot
es la capital de la región francesa de
la isla.
Desde
el primer momento en que se recorren sus calles,
el típico aire francés invade la ciudad.
El
Fuerte Saint Louis, observa desde las
alturas la Bahía de Marigot. Este monumental
edificio fue construido en 1767 para proteger
al asentamiento de la región de los ataques
extranjeros.
Desde
el puerto, ubicado en la zona de Front
de la Mer, zarpan catamaranes hacia las
islas de St. Barth y Anguilla.
Es un sitio ideal para deleitarse con una
sabrosa comida en alguno de los restaurantes
de gran calidad, muy accesibles para todo
tipo de público. Debido a que los frutos marinos
se preparan recién sacados del mar, los platos
son frescos y exquisitos.
Abundan
también las tiendas de licores de chocolate,
de café, y gran variedad de bebidas alcohólicas
desfilan frente a los ojos de los turistas
que llegan con ganas de comprar alguna cosa
en especial, y finalmente se van cargados
de botellas para ellos o para quedar bien,
por poco dinero, con algún amigo.
El
Pico del Paraíso (Paradise Peak), es
el punto más alto de la isla, con dos sitios
de observación desde su cima.
Orleans
es una pequeña villa de pescadores ubicada
en la parte este de la isla, al norte de la
frontera con St. Maarten. Allí se encontraba
la colonia original de la isla francesa y
muchas de las estructuras del siglo 17 son
preservadas. Esa parte de la isla no sufrió
un gran desarrollo, por eso la atmósfera de
aquellos tiempos aún es perceptible.
La
vida nocturna en este lugar es movida. La
Bodeguita del Medio, es un pub cubano
donde la gente, proveniente de todos los puntos
cardinales, baila al ritmo de la banda en
vivo que toca temas típicos cubanos. Alguna
que otra noche se tocan melodías un poco más
internacionales, pero manteniendo los ritmos
caribeños. Las paredes se encuentran llenas
de firmas y frases que los turistas dejan
grabadas a fuerza de lapicera, una llave,
o un marcador (ya se convirtió en un clásico
dejar tu firma y alguna frase divertida).
Las discos abren a las 9pm y cierran a las
2pm.
Después
de bailar en las discotecas o en los pubs,
aquellos que todavía no tienen ganas de
ir a dormir, pueden pasar por los "afterhours",
donde la diversión recién comienza a la
1am. Entre los más recomendados se encuentran
Pasha, situado en Front de la
Mer, a pocos pasos de La Bodeguita
y de los mejores restaurantes de la zona.
Exactamente al lado de La Bodeguita
está Club One, para saltar al ritmo
de la música más vibrante y llena de ritmo.
Desde Elvis Crespo hasta Dj Dero, pasan
por todos los ritmos: un poco de disco con
toques de dance y salsa alternada con música
árabe de la más pura, para que cualquier
persona pueda disfrutar de la noche caribeña.
Las
Playas
La
isla es recorrida en su extensión por
una carretera, donde el paso de los huracanes
se nota cada vez más. Siguiendo la misma,
se puede acceder a las 37 playas de la
isla, donde uno puede disfrutar del agua
más límpida y realizar los deport
es
de agua más divertidos, ya sea dar una
vuelta en catamarán, alquilar un Jet Ski,
hacer una excursión a las islas más cercanas,
o practicar parasailing. Alquilar una
sombrilla y reposera, junto con un trago
tropical, cuesta alrededor de 5 dólares
por persona. Otro imperdible es comer
comida mexicana en uno de los barcitos
frente al mar, y, para aquellos que quieran
practicar el nudismo, podrán hacerlo en
la playa Orient Beach en la región
francesa.
La
playa de Grand Case es ideal para observar
la polisémica cultura local, y Anse Marcel,
es la favorita de las familias.
Una
de las playas más famosas del lado holandés
es Mullet Bay Beach de una milla de
largo y perf
ecta
para la natación. Otra muy popular es Dawn
Beach, conocida por sus increíbles atardeceres.
Little Bay Beach es la favorita de
los snorkelers por sus aguas calmas y claras
que ofrecen excelente visibilidad.
Una
de las playas más atractiva es Simpson
Bay Beach, muy amplia y de blancas arenas.
Se encuentra ubicada entre una pintoresca
villa de pescadores y el murmurante mar. No
hay deportes de agua, ni resorts, sólo el
sonido del agua, gentilmente golpeando los
pies del que la visite. Cupecoy Beach
es otra playa de tranquilidad absoluta.
Ya
cerca del límite con la región francesa
de la isla, el código de vestimenta está
influido por aquél de las playas de Francia,
en el que la ropa es opcional.
Aeropuerto
El
aeropuerto Princess Juliana, ubicado
en la región holandesa, se encuentra a
escasos metros de la playa. En consecuencia,
la sensación de casi aterrizar en el agua
es increíble. Una de las actividades que
la mayoría de los locales y turistas hacen
al atardecer, es reunirse en el Sunset
Beach Bar, al lado del aeropuerto,
para ver el aterrizaje de los últimos
aviones y ver la puesta del sol.
Acostarse
en la playa, al momento que uno de los Jumbo
o Boeing 757 aterriza, es un espectáculo imperdible,
ya que pasan a pocos metros de altura del
lugar donde uno se encuentra. Hay que tener
cuidado donde se deja estacionado el auto,
porque al momento del despegue, es probable
que si el mismo se encuentra en el camino
del viento expulsado por las turbinas, se
dañen los vidrios, o existe la posibilidad
de que el auto termine en la playa (acontecimiento
que ya ha ocurrido).
Luego
de haber visto la puesta del sol en el Sunset
Beach Bar, es tiempo de comer, y disfrutar
de la buena música en vivo. El lugar indicado
es Cheri´s Café, a un paso del aeropuerto.
Es una buena preparación para luego ir a
las discos de Marigot.
Transportes
Los
taxis son bastante caros, por lo tanto,
si no se alquiló auto para movilizarse,
antes de subirse a un taxi, habrá que
preguntar en su hotel el precio del viaje
por adelantado.
La
isla esta dividida en zonas, y se cobra según
las áreas que transite. Las tarifas están
basadas e
n
viajes de dos pasajeros y por cada pasajero
adicional, se agregarán dos dólares a la tarifa
final. Después de las 10 de la noche las tarifas
aumentan en un veinticinco por ciento, y al
pasar la medianoche, se incrementan un cincuenta
por ciento. Se acostumbra dar entre el 10
y el 15 por ciento de propina.
Atención:
muchas veces, un viaje en taxi le costará
lo mismo que el alquiler de un auto por día.
Ir desde el aeropuerto de Juliana hasta
Marigot, cuesta 8 dólares; a Grand
Case sale 16 dólares; a Nettle Bay,
15 dólares y a Orient Bay, 20 dólares.
Hay
varias agencias de alquiler de autos en
St. Maarten. Las tarifas varían entre 25
y 55 dólares por día (la mayoría ofrece
kilometraje libre). Se requiere tener licencia
de conducir y tarjeta de crédito o efectivo
para dejar el depósito que va de 350 a 600
dólares. El auto no es entregado
en el aeropuerto, sino que lo llevan al
hotel.
Los
autos en la isla son muy baratos, pero los
repuestos, por el contrario, son muy caros,
por lo tanto es muy común el robo del vehículo.
Es casi imprescindible tener el seguro contra
robo y contra choque.
El
transporte público corre entre capitales,
y los minibuses recorren las rutas más populares
de la isla: la Bahía Mullet, Simpson,
Cole y Grand Cases. Los horarios
de servicios son de 7 de la mañana hasta
la medianoche. Las tarifas van desde 85
centavos hasta U$S 2.
Huracanes
Aunque
parezca extraño, mucha gente viaja a la
isla de St. Maarten en la época de huracanes
para vivir y sentir el poder de la naturaleza
en vivo y en directo. Los hoteles tienen
promociones en temporada de huracanes para
todos aquellos audaces aventureros que deseen
pasar un tiempo de tormenta y viento dentro
de los mismos. Música en vivo, actividades
puertas adentro, concursos y demás son las
actividades que proponen los hoteleros para
divertirse, cuando no se puede hacer uso
de las playas.
Los
alrededores
Saint
Barth
Esta
hermosa isla se encuentra a solo un paso
de la isla de St. Maarten. Un catamarán
hace varios viajes diarios hasta allí,
donde sólo aterrizan aviones pequeños
provenientes de islas cercanas. Es recomendable
llegar en barco, quedarse en alguno de
los hoteles con playa privada, tales como
el Manapany, y volver luego en
avión, para admirar desde el aire los
distintos tonos de verde de las islas
aledañas. Saint Barth es un espectáculo
imperdible, desde cualquier punto de vista.

Anguilla
Todos
los días, un catamarán pequeño, conocido
como Scoobi-doo, zarpa en busca de los
arrecifes de coral de la isla de Anguilla.
Angulla es un paraíso: ideal para hacer
un poco de snorkeling, perseguir los cardúmenes
de infinitos colores y disfrutar de los
más variados platos y bebidas a bordo.
Una vez en la costa, la estadía se torna
ideal para descansar en alguno de los
restaurantes frente al mar y tomarse una
piña colada con un toque de canela. No
se olvide de recoger, en la playa(y solamente
en la playa), algún pedazo de coral, que
se encuentran cada dos pasos.
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INFORMACIÓN
UTIL
Clima:
La
temperatura es constante durante todo el
año. El promedio de temperatura es 27°C.
La época de lluvia es durante verano y otoño,
con un promedio de 114 centímetros anuales.
Moneda:
En
la región holandesa la moneda oficial es
el Florin de las Antillas Holandesas. Los
dólares son usados en toda la isla y los
precios están especificados en las dos monedas.
Licencias
de conducir:
Son
aceptadas tanto la internacional como de
países extranjeros.
Electricidad:
En
la región holandesa: 110 voltios. En la
región francesa: 220 voltios.
Tasa
de Embarque: La
tasa de embarque es de U$S 20.
Idioma:
Se
habla holandés, inglés, francés, castellano
y Papiamento (el dialecto de las Antillas
Holandesas).
Compras:
Las
tiendas abren de lunes a sábados de 9am
a 6pm. Algunas tiendas en áreas hoteleras
permanecen abiertas hasta las 10pm o más
tarde.
Propinas:
La
mayoría de los hoteles y restaurantes
agregan un 10 a 15 por ciento en la cuenta
indicado como cargos por servicio. Se
acostumbra dar entre un 10 y un 15 por
ciento de propina a los taxistas.