Día
1: Bangkok: la ciudad templo
Ciudad
milenaria, Bangkok es uno de los refugios del Sudeste Asiático
que más preserva la memoria de sus ancestros religiosos con
sus 400 templos. Rodeada por las aguas del río Chao Phraya,
es caótica y estresante, y sus calles están atiborradas de gente,
pero así y todo vale la pena tomarse unos días para visitar
los templos budistas, extraordinarios representantes de un pasado
de esplendor y riqueza.
Salimos
desde Kuala Lumpur a las 7 de la mañana y llegamos a Bangkok
al mediodía, después de arduos trámites aduaneros. Una de las
primeras frases que leo en mi guía de viaje nos advierte del
descontrol generalizado que reina en esta ciudad. La mezcla
de intensos olores de las calles de Bangkok, sumada al calor
asfixiante y el smog de autos, camiones y motos desalientan
a cualquiera.
El hotel
en donde paramos es el Narai Hotel, en Silom Road 222. Tel.:
(662) 677-6240 al 5. Está ubicado en pleno micro centro de Bangkok.
Una habitación estándar individual cuesta alrededor de 2.700
Baht (aproximadamente US$ 68) y la doble sale 2.900 Baht (US$
73 aprox.)
A veces,
el olor y el humo que sale de los puestos callejeros donde venden
comida provocan náuseas al turista desacostumbrado. En Bangkok,
por costumbre y por pobreza también, la mayoría de la gente
no tiene cocina en su casa. Por eso, comen directamente sentados
en la vereda y tomando la comida con la mano.
La
ciudad es un hormiguero de 10 millones de habitantes, donde
circulan 2 millones de autos y un millón y medio de motos, más
bicicletas y vendedores ambulantes. Y no existe el transporte
subterráneo, porque no se pueden construir subtes debido a la
humedad del suelo y la cantidad de agua de la tierra.
Indudablemente,
lo mejor no es recorrer la ciudad a pie. Pero si se la quiere
conocer bien, entonces deje las valijas en el hotel y salga
a caminar sin rumbo. Silom Road es una de las calles principales
del centro de Bangkok con comercios pegados uno al lado del
otro que ofrecen centenas de corbatas diferentes. Se pueden
conseguir por US$ 3 ó US$5 nada más. El precio siempre es negociable.
Al mediodía
visitamos el Hotel Oriental en Oriental Ave. 48. Tel.: (662)
659 9000 Fax: (662) 659 0000. Email: reserve-orbkk@mohg.com.
Con 120 años de historia, es uno de los más antiguos y lujosos
de Bangkok. También se puede almorzar comida internacional en
uno de los restaurantes del hotel, con vista al Chao Phraya.
Recomiendo de postre compartir alguna de las copas heladas.
Después
de tomar algo en el Oriental, y para no regresar a pie, tomamos
un Tuk-Tuk, un medio de transporte típico de Bangkok. Los Tuk
Tuk son moto taxis, porque con tres ruedas más un carrito detrás,
sirven para llevar gente. Con capacidad para dos pasajeros,
se viaja a la intemperie, ya que no tienen puertas, aunque sí
un rudimentario techo. Se los llama Tuk Tuk por el ruido de
sus motores.
Consejos:
En
estos locales, como en el resto del Sudeste Asiático, regatear
el precio está a la orden del día. Nunca se paga el primer monto
que propuso el vendedor
Para quienes
tienen en mente comprar telas, Silom Road es una buena oportunidad
donde encontrar casas de sedas de muy buena calidad y a precios
accesibles. Si uno es indeciso puede llegar a pasarse horas
dentro de un mismo local, por la gran variedad de colores que
ofrecen.
Tómense
unos tragos a orillas del río Chao Phraya, en uno de los bares
del Hotel Oriental. Es muy placentero sentarse y ver pasar botes
y barcazas y contemplar el atardecer de la ciudad.
Es todo
una aventura lanzarse a andar en Tuk Tuk por entre la locura
del tráfico. Éstos suelen ser más caros que los taxis que, para
el que prefiere comfort, tienen aire acondicionado y son más
seguros.
Como una
forma de bienvenida a Tailandia, es muy recomendable darse unos
masajes thai. Sumamente relajantes, una sesión puede valer solamente
US$10. Generalmente, los mismos hoteles suelen ofrecerlos entre
sus servicios.
Precios:
Día 2: Wat Pho y el Gran Palacio
El
segundo día suele ser impactante, por la cantidad de templos
budistas que hay para recorrer. Bien temprano y con el aire
fresco todavía, un tour nos pasó a buscar por el Narai Hotel.
Partimos hacia Wat Pho, un complejo de varios templos. Entre
ellos, el más grande de Bangkok, donde está la estatua de Buda
reclinado, un gigante de 46 metros de largo y 15 de diámetro
todo recubierto en oro.
En Wat Pho
se encuentran varias tumbas budistas, o "pagodas", de familias
reales y también es hogar de muchos monjes budistas, que se
los puede ver paseando por el lugar. La máxima atracción son
las cuatro pagodas gigantes que se han mantenido intactas a
la intemperie durante 200 años. Las pagodas conservan las cenizas
de los que ya se han ido, tienen forma de campana y están íntegramente
adornadas en coloridas cerámicas.
Wat Pho
se presta para caminar cada rincón y entrar a cada templo para
apreciar las estatuas de Buda.
De
Wat Pho nos llevaron al Gran Palacio, una pequeña ciudad amurallada
con los templos más lujosos y el estilo thai en todo su esplendor.
En el Gran Palacio está la antigua residencia oficial de la
familia real -el Chakri Maha Prasart- y el salón donde reciben
a diplomáticos extranjeros y se ofrecen banquetes oficiales,
el Amarin Vinichai. Construido en el siglo XVIII, el techo del
Gran Palacio está terminado en estilo thai, y el resto de la
construcción -paredes, ventanas y columnas- es clásico europeo.
Muy pintoresco.
Entre los
templos de este complejo se destaca el templo del Buda de Esmeralda,
uno de los más venerados de Tailandia por ser hogar de la única
estatua de Buda de 80 centímetros de alto tallada entera sobre
una sola pieza de jade.
También
es visita obligada Wat Traimit, o el Templo del Buda de Oro.
Allí descansa la increíble imagen de un Buda que mide 3 metros
de alto y pesa cinco toneladas de oro sólido.
Después
del recorrido, partimos hacia el World Trade Center (4 Rajdamri
Road, Patumwan) que es la zona moderna de Bangkok, recomendada
para comprar artículos de buena calidad y a buen precio. Justo
enfrente está el Royal Thai Craft Center -Narayana Phand-. Son
dos pisos invadidos de locales que ofrecen todo tipo de artesanías
orientales, en madera, bronce y hasta en plata de Camboya, además
de joyas y ropa típica tai.
Comportamiento para visitar los templos:
Para entrar
debe sacarse los zapatos y, como no se puede estar de pie, es
obligatorio sentarse en el piso de alfombra roja.
Esté preparado
para cubrirse las piernas y los brazos para entrar a los templos.
Sobre todo en el templo del Buda de Esmeralda, donde las reglas
son muy estrictas. No se puede entrar con pantalones muy cortos
o remeras demasiado escotadas.
Es aconsejable
llevar medias para no estar totalmente descalzos, ya que no
se garantiza que el piso esté limpio.
Dentro del
templo, hay que cruzarse de piernas en adoración a Buda, que
lleva la misma postura.
Atención:
no intente desafiar a los guardias del templo tratando de filmar
o de sacar fotos. Los guardias dentro del templo vigilan sin
cesar que todos estén correctamente sentados por respeto a Buda.
Día 3: El mercado flotante de
Dumnoen Saduak
Fuimos
todo el día en una excursión para conocer las afueras de Bangkok.
Lo mejor de todo, sin duda, fue el mercado flotante de Dumnoen
Saduak, en la provincia de Ratchaburi, a unos 100 km al sudoeste
de Bangkok. Es el centro comercial de los habitantes de los
canales del río Chao Phraya. A lo largo del camino se ven las
casas construidas a orillas de miles de canales.
Antes de
llegar, el ómnibus paró a un lado de la ruta en una típica aldea
donde los lugareños trabajan el coco, fruta abundante de la
zona. Un atractivo fue los peces de riña, atrapados en frascos
separados por un cartón para que no se vean.
Después
de otro tramo en bus, tomamos unos botes bastante precarios
que nos llevaron hasta el mercado flotante. Por entre los canales
está llenos de casas muy humildes construidas sobre pilotes,
y los lugareños se desenvuelven con total facilidad dentro de
esos botes minúsculos a remo. Casi todos los botes están manejados
por tailandesas, que venden gran variedad de frutas tropicales
y verduras únicas en su tipo (como bananas y zapallos en miniatura)
y hasta sombreros de hojas de bambú para protegerse del sol.
Mercado
Flotante de Dumnoen Saduak:
Tengan
en cuenta este mercado flotante es muy interesante porque no
es turístico y se vive a pleno la cultura del lugar.
Para más
información en Bangkok, llamar a los teléfonos 226-0060/72/85/98.
Si se animan,
es una buena oportunidad para probar distintas delicias de la
cocina thai preparadas en los galpones donde guardan la mercadería.
Día 4: Ayuttaya
La mañana
del cuarto día en Bangkok estuvo dedicada a Ayuttaya, capital
de Tailandia durante 400 años, desde 1351 hasta 1767, cuando
fue invadida por Burma (hoy, Myanmar).
Antes de
llegar, paramos en la residencia de verano de los reyes. Había
muchos estilos de construcciones, como el imponente edificio
de arquitectura china. El parque, plagado de Santa Ritas por
todos lados, está muy bien mantenido.
Ayuttaya,
a 85 km al Norte de Bangkok, nos tomó por sorpresa a todos.
Reinada por 33 reyes de la dinastía siamesa, fue íntegramente
recuperada del abandono y de la espesa selva. Hay enormes pagodas
por todos lados y los Budas centenarios vestidos con el atuendo
naranja forman el paisaje de Ayuttaya. Vale la pena dedicarle
toda una mañana a recorrer las ruinas de Ayuttaya, idas
las del templo de estilo camboyano.
A la tarde,
una vez que volvimos a Bangkok, nos tomamos uno de los "long
tail boats" que salen desde el Hotel Oriental para navegar por
el Chao Phraya y conocer más sobre la vida de los tailandeses.
Son impresionantes las vistas que uno se lleva del paseo por
los canales: la gente que vive en chozas construidas casi sobre
el agua, hace todas sus tareas hogareñas ahí: lava la ropa,
los platos, cocina y hasta se baña en el Chao Phraya. Es un
paseo que conmueve y que muestra la pobreza de Bangkok. Hasta
barcos abandonados amarrados sirven de hogar a más de uno.
Consejos:
Si
no cuenta con mucho tiempo, no lo pierda visitando la residencia
de verano de los reyes.
Cómo
llegar hasta Ayuttaya: hay colectivos que salen con bastante
frecuencia desde la terminal Norte de Bangkok. El viaje dura
dos horas.
Los trenes
son un poco más rápidos y salen de la estación Hualamphong.
Día 5: Isla
de Phuket: "La perla del Sur"
Hacia el
Sur de Tailandia, la isla de Phuket es la más grande del país
y se la conoce justamente por ser "la perla del Sur". Es uno
de los destinos preferidos de Asia para pasar las vacaciones.
Hay muchas atracciones interesantes, como recorrer sus playas
y las pequeñas islas de los alrededores.
Una
zona muy tranquila es la Bahía de Karon, al oeste de la isla,
donde está el Arcadia Hotel & Resort, un hotel cinco estrellas
donde nos quedamos nosotros. Otros resorts importantes están
sobre la playa de Patong y la de Kata. Hay otras playas de arena
blanca y finita igual de increíbles y más alejadas de estos
hoteles internacionales. Si quieren comida thai, el restaurante
del Arcadia es muy recomendable, además de ser muy barato.
Consejos:
Aproveche
para relajarse con unos buenos masajes thai, en el hotel o los
que se ofrecen en la playa. No cuestan más de US$15.
No se pierda
el interior de la isla de Phuket, recorra lo que queda de su
bosque tropical y sus plantaciones de arroz, caucho, castañas
de caju, cacao, ananá y coco.
Si quiere
playas más alejadas del turismo, tómese un "long tail boat"
para que lo lleve a Freedom Beach. Desde Patong el bote tarda
alrededor de 20 minutos. Llegue antes de las 10 de la mañana
para que no haya tanta gente.
Aunque en
Freedom Beach hay un pequeño puesto para comer, llévese comida,
bebida y el equipo de snorkelling.
Para moverse
por Phuket, se alquilan motos, autos o jeeps por el día, aunque
también uno se puede trasladar en taxi, moto taxi o jeep taxi.
Cómo
llegar a Phuket: Hay
vuelos diarios desde Bangkok. Si
prefieren por tierra, los buses de primera clase con aire acondicionado
tardan alrededor de 14 horas.
Dónde
Dormir:
Arcadia
Hotel & Resort. En
temporada alta (noviembre - abril) un cuarto simple cuesta aproximadamente
US$ 109, y uno doble, US$ 124. Reservas en Bangkok: Tel.: (66-2)
677-6240 al 5. Fax: (66-2) 677-6246 hot 7. También
hay varios hospedajes muy económicos.
Dónde
comer: Trate
de ir a cenar antes de las nueve de la noche, porque después
de esa hora muchos restaurantes cierran, o simplemente se quedan
sin menú para ofrecer.
Clases de
cocina thai: en el restaurante del Yacht Club de Phuket se dictan
clases para aprender a cocinar exquisiteces thai (Royal Meridien
Phuket Yacht Club, Nai Harn Beach Tel. (66 76) 381 156-63, Fax
(66 76) 381 164, e-mail PYCrsvn@meridien.co.th)
Por la
noche: En
el pueblo de Phuket, a unos minutos de auto de donde están los
resorts, hay un bar que se llama Gitano, es de onda latina,
y está abierto hasta la 1 hs todos los días. Para reservar llamar
al tel.: (66 76) 225 797.
Mata Hari
también es una buena opción para el desayuno, almuerzo o cena,
con menú thai o internacional.
Día 6: Islas Phi Phi
Tomamos
la excursión a las islas Phi Phi. Salimos a las 7 de la mañana
del hotel, y luego de un viaje en combi nos tomamos el barco
que nos llevó a las islas. Primero fuimos a Ko Phi Phi Don,
la más grande. La otra es Ko Phi Phi Leh, pero solamente se
la ve de lejos. Hasta llegar a Phi Phi Don se navega una hora
y media por mar abierto.
En Ko Phi
Phi Don no hay gran infraestructura turística. Pero el mar es
de agua bien caliente y transparente. El paisaje de la isla
es un sueño por cualquier lugar desde donde se lo mire.
Después
de un almuerzo en un quincho sobre la playa, una canoa con motor
nos acercó al barco que nos trajo a la isla para ir a ver las
cuevas de golondrinas en un islote vecino. Allí hay gente que
se dedica a juntar nidos que se usan en la cocina china para
preparar una sopa muy especial.
Consejos:
Cuando
se bañe en la orilla de Ko Phi Phi Don, arrójele comida a los
peces para atraerlos, que se le acercarán de a cientos.
Para quienes
quieran quedarse a dormir en Ko Phi Phi Don, se pueden alquilar
cabañas sobre la playa.
Día 7: Khao Ping Kan: la isla de James
Bond
Nuestro
último día en Tailandia, teníamos una asignatura pendiente:
la isla de James Bond. Esta vez decidimos obviar todo tipo de
excursión y hacerlo por cuenta propia. El paisaje hasta llegar
a destino es espectacular, está repleto de formaciones rocosas
y pequeños islotes que surgen del agua.
En realidad,
la isla se llama Khao Phing Kan, pero se la conoce con ese nombre
porque allí se filmó la famosa película con Roger Moore y Christopher
Lee hace 25 años. Está muy cerca de Phuket.
Para llegar
hay que viajar en combi hasta la región de Phang Nga. Allí se
toma uno de los "long tail boats" y comienza a navegar entre
angostos canales selváticos. El bote atraviesa cuevas y túneles
de formaciones rocosas. Todo recrea un clima especial de aventura.
En el trayecto
hacia la isla de James Bond, paramos en uno de los lugares más
exóticos de todos: un pueblo musulmán de 500 familias totalmente
construido sobre pilotes. La parada casi obligada en Ko Pannyi
lo invita a comprar souvenirs de todo tipo. En vez de distraerse
con las artesanías, aproveche para recorrer los pasillos de
este asentamiento construido sobre la ladera de una formación
rocosa en el medio del mar.
De nuevo
en Phuket, y cerca de la Bahía de Karon, está la playa de Kata,
donde nos alquilamos una moto de agua. Primero le pagamos 500
baht por media hora (un poco menos que US$10).
Consejos:
Para
las actividades que le ofrezcan en la playa, recuerde que el
regateo es una práctica frecuente y que todos los precios (salvo
los fijos, como en restaurantes y hoteles) son conversables.
Hay que
estar atentos y pactar el precio desde el principio, porque
con esa amabilidad que los caracteriza, creen que uno va a dejarles
pasar cualquier avivada.
Información general
En
Tailandia, el 94% de la población es de religión budista. Es
un sistema político democrático, con la figura decorativa de
sus reyes, sumamente respetados y queridos por el pueblo. El
país siempre logró mantenerse independiente de los ataques de
sus vecinos. Se
llamó el Reino de Siam, que quiere decir "Tierra de Simpatía".
Luego, adoptó el nombre de Reino de Tailandia. Tai quiere decir
Libertad, o sea "Tierra de Libertad".